sábado, 15 de enero de 2011

ENTREVISTA CON “RUBÉN BLADES”


Antes que el canta autor panameño Rubén Blades dejara de ser Ministro, en junio de 2009, logré entrevistarlo para mi programa radial “Infórmate”. He querido consignar esta entrevista en mi blog con una edición que contiene revelaciones interesantes. Hoy esas revelaciones continúan cobrando vigencia.

“En 36 años he realizado 20 películas, 25 álbumes, un partido político, fui candidato a la Presidencia, escribí no sé cuántas canciones. Todo lo hago con organización”.

P.S.A.
¿Cuánto crees haber logrado y qué queda por hacer en Turismo?
R.B.
Por hacer queda mucho. Lo que hicimos fue crear una estructura que permita la sostenibilidad de la actividad y la inclusión del argumento turístico como un motor económico no solo para un sector, sino para el país.

El turismo tiene un impacto horizontal que pueda llegar a toda la sociedad. Puede crear empresarios a corto plazo. Para eso había que diseñar un modelo que sustentara los atractivos de cada provincia que pudiese transformarse en un producto turístico. Pero también que crearan un impacto económico que no sea depredador, es decir, que no perjudique al medio ambiente, ni cause sobresaltos o choques culturales en las áreas donde se desarrolla la actividad.

Se trata de permitir que cada panameño, en cada provincia, pueda dedicarse a una tarea que le agrade, sin tener que abandonar el lugar de origen para buscar trabajos que no existen, o que son mal pagados.

Instauramos una ley nacional que reglamenta la actividad y la nueva entidad: la Autoridad del Turismo. Creamos un nuevo pliego de cargos y una forma de enfocar la promoción. Hicimos un plan maestro a largo plazo y la sacamos de ATLAPA. Ahora tenemos una institución que funciona en términos modernos y que tiene todo a su favor.

PS.A
Me conecté a tu sitio en INTERNET www.rubenblades.com. Me pareció muy interesante. ¿Cómo surgió la idea? ¿Desde cuándo funciona?

R.B.
Blades se sonríe, la pregunta parece tomarlo de sorpresa
Allí llega mucha gente, algunas veces entro, otras no.
Alguien me hacía el comentario de que soy una persona muy chapada a la antigua, que no estoy con los últimos informes de la modernidad en cuanto a páginas web, teléfonos, etc.

Fue Orosman de La Guardia. El es diseñador gráfico y amigo mío desde hace mucho tiempo. También David Vianco, músico y administrador de empresa que formó parte del grupo “Son Miserables”. Ellos insistieron por mucho tiempo. Me decían por qué no hacia una página web, con un blog y comentarios.

Ha tenido mucho éxito, nos envían música, preguntas, videos. El sitio sirve para utilizar la fama que tengo y ponerla al servicio de otros artistas que no son famosos. Cuando ellos llegan a nuestro sitio, adquieren la oportunidad de presentar sus productos e ideas. De esa forma se dan a conocer.

PSA.
¿Lecciones aprendidas en la cartera turismo?
R.B.
Muchísimas. En lo profesional aprendí mucho sobre el negocio del turismo. Aprendí cómo mejorar mis posibilidades de comunicación a nivel profesional, o de mi país y de la forma como opera el Gobierno. El sector privado es muy diferente al sector público.

Soy mejor persona y mejor panameño, con mucha más paciencia. Aprendí a editarme y a ser más efectivo en términos de comunicación, a transmitir mejor mis ideas y a trabajar en conjunto. Salgo siendo mejor ser humano, cantante y compositor, mejor actor y mejor todo. Estoy seguro que también mejor panameño.

PSA.
¿Cómo calificas tu gestión pública del 1 al 10 y por qué?
R.B.
Cumplimos las metas entendiendo que eran específicas. En una de mis primeras intervenciones como orador en la reunión anual de la Cámara Americana de Comercios en el 2005, expuse cuatro argumentos, los cuales eran mis propósitos: el plan maestro, la creación de ley de turismo, la creación de una nueva estructura orgánica y la salida de Atlapa.

No cumplí todo lo que quise hacer por falta de tiempo. En calificación yo diría que un ocho, porque hay cosas que no logramos hacer. Dejar el Hotel Flotante en Kuna Yala, por ejemplo. Creo que uno debería tener dos períodos, por ello creo en la reelección. Muelles como el de Bocas del Toro: Almirante, Isla Colón, Chiriquí Grande no los pude hacer, a pesar de tener los diseños y las partidas. Eso se lo dejo al nuevo administrador, Salomón Shamah.

PSA.
En tu página web, Luba, tu compañera, anuncia una gira de conciertos a Estados Unidos.
R.B.
A ella mucha gente no la conocía. La empezaron a conocer cuando vino a Panamá a participar del Festival del Jazz, invitada por Danilo Pérez..

Luba es cantante, actriz, pianista. Ahora compone. La conocí hace doce años. Cuando coincidimos en la obra Kraidman de Paul Simon. Fue interesante, porque no estaba pensando en volverme a casar con una persona que no fuera panameña. Mi vida siempre ha sido de búsqueda. También en un tiempo fui muy mujeriego. Ese es un defecto del cual no me jacto.

Hubo muchos puntos en común entre ambos. Fue una sorpresa para mí. Al final dije, bueno voy otra vez. Estuvimos un tiempo viviendo juntos. Vivir conmigo no es fácil, soy muy independiente. Tengo muchos gustos. Ella tiene su trabajo. Ha estado en Broadway trabajado en su música. Esta es la primera vez que la acompaño en una gira del nuevo álbum. Ella ha estado viajando y no la he podido acompañar por mi trabajo acá.

PSA.
Mucha gente, no conoce a tu compañera. Es eslovaca?
R.B.
Si, la familia de ella es de Eslovaquia que estaba unida con Checa. Era la República de Checa y Eslovaquia, que conformaban Checoslovaquia. Los padres de mi señora Luba, se fueron de la República de Checoslovaquia. Primero se fueron de Eslovaquia, cuando llegaron los nazis. Después de ello, cuando se produce la unión, se fueron huyéndole a los comunistas. Así llegaron a Estados Unidos, a finales de la década del 40 y principios del 50.

Luba nació en Nueva York. Es de padres eslovacos. Su primera lengua fue el eslovaco Se desarrolló allá. Se graduó en NWU.

PSA.
¿Volverías a trabajar en la administración pública y aspirar a la Presidencia?
R.B.
Si me hubieses formulado esa pregunta hace cinco años, te hubiese dicho que no. Ahora te digo que la única forma que consideraría participar otra vez, sería si existiera la posibilidad de la reelección. Si en algún momento se produce un cambio en Panamá constitucional que permita la reelección, consideraría la participación política como candidato. Sé que no se puede cambiar el país en cinco años. Conformaría un equipo de profesionales que dejen sus asuntos por trabajar para el país, mi intención es ganar, no voy a entrar a perder. Lo más interesante de mi experiencia es que yo sé que se puede hacer.

PSA.
¿Crees que la sociedad panameña está preparada para aceptar la figura de la reelección?
R.B
Creo que la gente está cambiando. En 1990 cuando se fundó el Movimiento Papa Egoró (Partido político fundado por Rubén Blades), nadie pensó que fuera posible, es decir, que una candidatura independiente pudiera llegar al poder en Panamá.

Pasaron solo 15 años del momento en que sale Papa Egoró. Los dos partidos que se alternaban el poder perdieron las elecciones.

PSA.
Hay quienes creen que Rubén Blades no acepta ir a Cuba a presentarse precisamente por el tema del Bloqueo. ¿Eso es cierto?
R.B.
Sí, es cierto, no he ido a Cuba. Recuerda que tengo residencia en Estados Unidos. Ningún residente ni con nacionalidad estadounidense puede viajar a Cuba sin un permiso especial que te de una excusa que bajo ciertas condiciones te ofrece el Departamento de Estado.

He sido muy claro con los cubanos porque me han invitado en varias ocasiones. También he dicho que si voy a Cuba, quiero tener la oportunidad de hablar con la disidencia. No solo iré por una dirección. Todo por supuesto, lo haría dentro del marco del respeto.

Me parece que uno tiene que manejarse en una forma consistente. Yo estoy en contra de los extremos. Creo que en la libertad de opinión. Sería contrario a lo que hago e hipócrita el no mantener esa posición. Espero tener la oportunidad de ir a Cuba. Esa es la tierra de mi madre y donde tengo familia enterrada.

PSA.
¿Qué representa “Seis del Solar” para Rubén Blades en su vida artística?
R.B.
Muchísimo. Siempre he sentido un gran cariñó y admiración por Puerto Rico. Todo lo que tengo en mi profesión, lo he logrado con el apoyo y contacto de músicos puertorriqueños. La admiración que siento por la música, nace también por la admiración que siento por un puertorriqueño como es José Cheo Feliciano que después tuve el honor de que fuera y es amigo mío.

La gente que conocí en Panamá durante mis días de joven, como Ismael Rivera, Rafael Cortijo, “El Gran Combo de Puerto Rico”, Pellín Rodríguez, Andrés Montañés, Roberto Roena, Richie Ray, Bobby Cruz. Luego trabajé en Nueva York con Ray Barreto, un excelente músico, luego con Willie Colón y después con mi grupo, cuyos integrantes son boricuas, o nacidos en Nueva York, pero de familias boricuas.

“Seis de Solar” para mi fue muy importante porque fue mi primera oportunidad como director de banda. Entendiendo las limitaciones que tengo en el sentido académico. Yo no estudié música, por ello necesitaba un grupo que pudiese traducir mis argumentos musicales en una forma efectiva. En ese sentido tuve a Oscar Hernández, a Mae Biña, a Ricardo Marrero, quienes fueron los arreglistas del grupo. También tuve a los muchachos de la sección de ritmo que fueron Rafael y Carli, Montalvo, Luis Rivera. Ellos me apoyaron. Me dieron la oportunidad de expresarme como director de banda. También se probó el valor de la letra y del argumento.

Cuando tengo el éxito real lo tuve con Willie Colón, aunque me di a conocer con Barreto. Willie era un excelente productor y ya era un nombre, por su asociación con Héctor Lavoe, que en paz descanse. La fama que Willie tenía le dio la oportunidad a mi letra de ser conocida. Aunque yo había tenido éxito como compositor, mis temas los empiezo a grabar con Willie Colón y viene el éxito. Pero cuando salgo de Willie Colón muchos pensaron que ese sería mi final y que ya no tendría más éxito.

“Seis del Solar” lo que hizo fue experimentar el argumento de la letra y la canción y mi argumento como músico. “Seis del Solar” probó que yo podía sobrevivir por mi propio talento y no por el talento de otro, ni por el nombre de otro.

PSA.
¿Qué significa “Seis del Solar”?
R.B.
Seis del Solar” porque éramos seis. Después el grupo fue creciendo y por eso le cambié el nombre a “Son del Solar”. Lo del Solar, porque esta es la imagen que proyecta el solar. Es la imagen del patio, del área donde la gente se reúne en las tardes a conversar, después que han recogido la ropa del tendedero. “Seis del Solar”, porque venimos de allí, del Sol y del lugar de la conversación.
A mi me pareció que no era ético, saliendo de un grupo con Willie Colón, volver a formar un grupo de trombones. Ese era el sonido de Wille Colón. A pesar que todos mis arreglos estaban hechos para el trombón. Y a pesar que toda la gente conocía mis números por trombón, pensé que no era correcto formar un grupo de trombón y usar un sonido que no era mío.

En ese tiempo pensé en tomar el vibráfono. No había ningún grupo de vibráfono, grupo de trombones habían varios. Decidí tomar el vibráfono porque siempre me gustó ese sonido y porque me daba la oportunidad de tener un grupo más pequeño. Eso me permitía cobrar menos y pagarles mejor a los músicos. También podíamos viajar más. Al principio el grupo no fue bien recibido.

PSA.
¿El grupo lo haces tú?
R.B.
El grupo lo hice yo, desde el principio hasta el fin. El vibráfono me daba el argumento que anteriormente tenía con la sonoridad de los trombones, me lo daba en términos instrumentales. Además había un precedente que era el sexteto de Yocúa. Habían otros sextetos, pero el de Yocúa, fue el más conocido.

Muchas gracias Rubén.

“El Cambio: la masacre de Bocas del Toro”


Los abusos en los que incurrió la policía en contra de trabajadores del banano y moradores en Changuinola a mediados del 2010, quizá no fueron conocidos en su cruda realidad. Adquieren matices interesantes a través de los testimonios de algunas de sus víctimas. Un trabajo audiovisual de 48 minutos, denominado “El Cambio: la masacre de Bocas del Toro”, da fe de ello. La realización tiene como autora a la cineasta italiana, Micol Pecoraro.
El nombre del vídeo no es casual, abriga la ironía de las promesas electorales mercadeadas por un movimiento que ha intentado colocarse como partido político y que con la ayuda de amigos y extraños llegó al poder. Descubre verdades de la represión, poco difundidas, presuntamente a causa de las amenazas e intimidaciones protagonizadas contra periodistas y directivos de medios.
El documental, dado a conocer a inicios de enero del 2011 por el sitio español en Internet, Rebelión y presentado en Barcelona a fines de noviembre del 2010, es un esfuerzo del grupo Solidaridad con Panamá, -activistas españoles en Barcelona- y el trabajo de una caravana internacional denominada, “Por el Respeto a la Vida y Dignidad del Pueblo Panameño”. La caravana partió por tierra desde México y atravesó Centroamérica hasta llegar a Changuinola, a pocos días de perpetrada la represión. Fue recibida por dirigentes de Changuinola y del Frente Nacional por la Defensa de los Derechos Económicos y Sociales (FRENADESO).
Antes de presentar el documental en Barcelona, los activistas muestran a un grupo de españoles, algunos datos socioeconómicos. Citan a la Organización Mundial de la Salud, (OMS) que revela que 800 mil panameños están mal alimentados, el 60% de la población rural es pobre, al igual que el 96.3% de la población indígena y el 17% de los asalariados. Mencionan información del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que señala que Panamá, Honduras y Guatemala, figuran en la lista de los 10 países más desiguales del mundo.
En el documental, testigos y víctimas del abuso denuncian la forma como la policía, desde los helicópteros, lanzaron perdigones, balas de plomo y gases contra los manifestantes y pobladores. Hablan de las provocaciones a la que apelaron los uniformados y la manera como los huelguistas fueron humillados.
Un testigo muestra un cartucho de bala vacío utilizado y asegura que ese tipo de proyectil es empleado para matar búfalos. Menciona que uno de sus compañeros perdió un riñón, a consecuencia de una de estas balas.
Otra víctima, un afectado de la vista, refresca lo vivido durante una madrugada, después de ser intervenido quirúrgicamente. Testifica que la presencia policial era permanente: “en cada cama había un policía cuidándonos”, comenta. Cuenta que un sargento golpea su cama y luego grita: “levántense, levántense, vayan a tirar piedras, qué hacen ustedes aquí, vayan a tirar piedras”, concluye.
Para las víctimas y testigos de la represión, el cambio representa las marcas que llevan en sus cuerpos. Lo ocurrido parece haber dejado una vaga lección en los que ostentan el poder. Hoy proponen una ley, cuyo camino se orienta más al autoritarismo y la persecución que a la democracia. El futuro y las urnas deberán ser el juez implacable que les condene por sus constantes desatinos e irrespetos en perjuicio de quienes se dejaron llevar por la carga emocional de la propaganda y el mercadeo político.